De vuelta a la realidad

Debo pedir disculpas por este pequeño parón. Días y días sin escribir, lo sé, pero al parecer mi inspiración también se ha ido de vacaciones. Será el calor, que me tiene el cerebro frito, será que mi ordenador se ha estropeado en pleno verano y no se me da bien escribir a través de la tablet o del móvil; serán los nuevos acontecimientos que estoy viviendo en estos últimos días….

…O serán simplemente excusas.

Quizás mi mente ha estado en otro lado a causa de la vuelta a la rutina. Sí, esa rutina que todos tememos cuando llegan estas fechas. Vuelta a la realidad. A una realidad que se nos antoja cuesta arriba. Una realidad en la que hay alegrías y tristezas. Y que cuando hemos de afrontarla, sentimos angustia por lo que está por llegar. Porque por mucho que nos digan que hay que centrarse en el presente, a veces, olvidar pasado y futuro se nos hace muy difícil.

Esa maldita angustia.

Una angustia que te bloquea y no te deja ver con claridad. Por malas experiencias pasadas, por inseguridades o vete a saber por qué. Una angustia que no te deja respirar y se va convirtiendo poco a poco en ganas de llorar. Afrontar la realidad a veces significa salir de tu zona de confort para enfrentarte a tus miedos y respirar hondo para dar un paso adelante. Tu cuerpo se pone en alerta. Tus ojos se abren de par en par para observar todos y cada uno de los detalles que te rodean. Tu mente se concentra en lo que está por venir. En ese “peligro” al que te tienes que enfrentar.

Pero de pronto algo es distinto a lo vivido hasta ahora. Sigues en alerta porque es lo que has aprendido a hacer en estas situaciones. Pero algo ha cambiado. Llámalo experiencia. O madurez. Llámalo como quieras, pero esta vez tu cuerpo y mente está preparado. Porque ya has vivido esta situación antes. Y de pronto, cuanto te enfrentas a tus miedos, cuando te tragas esa angustia que te está matando, te das cuenta que todo lo que sientes solamente está en tu cabeza. Que no es para tanto. Que nadie te va a comer. Que no viene ningún Coco. Que puedes con esto y mucho más. Que es tu mente la que no te ha dejado actuar con claridad hasta ahora.

Y que aunque creas que no, tu espíritu está preparado para el cambio.

Anuncios

5 Comments

  1. De vez en cuando Cris, hay que darle un respiro a la mente, así que tranquila por lo que a mi respecta entiendo perfectamente ese “parón”.
    La zona de confort, ese lugar donde tan agustito estamos, la vida continuamente nos tienes a salir de ella, ha engrandecerla… y hay que atreverse, arriesgarse y como tu dices superar esos miedos, que realmente no nos pertenecen, habitan en nuestra memoria genética, en esos mensajes subliminales que a lo largo de la vida nos hacen adquirir temores sin sentido.
    Por eso te digo, que si, que te arriesgue que anplies esa zona confortable, porque fuera de ella seguro te espera algo mejor. Un besazo guapísima😉😘

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s