No te conformes

No te conformes. No pienses que esto es lo mejor que puedes hacer. No creas que no puedes aspirar a más.

No te conformes con ese trabajo que odias solo porque es cómodo y ya “está bien”. No. No está bien. Pasas muchas horas en él siendo infeliz. No esperes a que llegue el viernes para ser feliz. El lunes volverás a estar mal. Cuando hagas lo que te gusta, te dará igual en qué día de la semana estés.

No te conformes con tu pareja actual si lo que sientes hacia ella es solamente cariño. No sigas con esa relación si ves que ya no os lleva a ninguna parte. No necesitas una relación muerta para ser feliz. En realidad no necesitas a nadie para ser feliz. Solamente a ti mismo/a.

No te conformes con tu sobrepeso porque creas que tu constitución es esa. Si estás sano/a, perfecto. Si los veinte quilos que te sobran afectan tu salud, quítatelos. Lucha por conseguirlo. No creas que tu destino es ser obeso/a. Tu destino lo marcas tu. Solo tu.

No te conformes viviendo en esa ciudad que odias si lo que realmente quieres es vivir en una casita en la montaña. Vende tu piso y vete. No te quedes por nadie. Quien quiera seguir viéndote, lo hará. No digas “ahora no puedo” porque más adelante tampoco podrás. O eso crees. Los muros solamente te los pones tú. No esperes a llegar a la tercera edad para irte a vivir a ese rinconcito del mundo. Quizás nunca llegues a ser anciano. Quizás te quedes por el camino.

No te conformes con unas vacaciones en tu casa. No esperes a tener dinero para ver mundo. Piensas que Roma o París siempre estarán ahí. Pero eres tu quien no siempre estarás ahí. No esperes al año que viene. Disfruta ahora. Y disfruta de todo lo que tienes. Quizás mañana no lo tengas.

No te conformes con tu vida “normal” porque sea lo que se espera de ti. Si te apetece dejarlo todo y dedicarte a cantar, canta. Si quieres bailar, baila. Si quieres actuar, actúa. Nunca se es demasiado mayor para cumplir un sueño. Nunca es demasiado tarde.

No te conformes pensando que has tenido peor suerte que los que te rodean. No critiques ni señales con el dedo a quienes hacen su voluntad. En realidad les criticas porque les envidias. Lo sabes. No sientas envidia por lo que los demás tienen. No te quedes de espectador viendo cómo los demás viven su vida. Deja de mirar el espectáculo ajeno y sal al escenario a vivir tu propia obra de teatro.

No te conformes creyendo que tienes limitaciones. No te pongas barreras. No creas que no estás capacitado para cumplir tu sueño. Claro que puedes. Es cierto que todos tenemos un límite, pero está mucho más allá de lo que pensamos. No digo que sea fácil, digo que es posible. Nuestros imposibles solamente están en nuestra cabeza convertidos en miedos.

No te conformes con la excusa de que nunca has tenido la oportunidad de hacer lo que quieres. Las oportunidades no llegan. Las oportunidades las creamos nosotros mismos. Lucha por tus sueños. Crees que tu tren ya pasó, pero lo cierto es que en la estación de la vida pasan trenes continuamente. Uno tras otro. Escoge el que ponga “felicidad”. Pero en mayúsculas, ya que te pones.

Y no te sientes a esperar ver la vida pasar. Eso no es vivir, es solo existir.

No te conformes
Para reflexionar. Nuestras limitaciones son más mentales que físicas.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s