Cuando las cosas se hacen bien

Nueve de la noche. Nos hayamos en el aeropuerto de Santiago facturando nuestras maletas cuando el chico que nos atiende nos informa que nuestro vuelo a Barcelona viene con media hora de retraso. Saldremos a las 23h en vez de a las 22,30h como estaba previsto. Bueno, media horita más para visitar las tiendas de souvenirs y perfumarme con colonias caras a hurtadillas de la dependienta.

Llega la hora y nos dirigimos a la puerta de embarque. De pronto, el monitor nos sorprende cambiando la palabra BARCELONA por la de MÁLAGA. Ipso facto, una voz masculina nos informa desde al altavoz que nuestro vuelo viene con otra hora y cuarto de retraso por causas metereológicas. El revuelo en la sala está servido. Un hombre a mi lado me pregunta en inglés qué ocurre porque no se ha enterado de nada. Me convierto en su portadora de malas noticias. No nos queda otra que esperar.

cuando las cosas se hacen bienNuestro avión llega a las 12 de la noche, hora en la que debíamos estar ya en casa. Habrá que dormir en el avión. Con lo mal que se me da a mí conciliar el sueño sentada, pienso. Son casi las dos de la mañana cuando el comandante nos da otra mala noticia: Señores pasajeros, lamento comunicarles que el aeropuerto de Barcelona está cerrado a causa de una gran tormenta. Debo desviar el avión pero me comunican desde la torre de control que el aeropuerto de Girona también está cerrado. No puedo desviarme a Zaragoza porque su aeropuerto no acepta tanto tránsito, así que me veo en la obligación de aterrizar en Valencia. Siento mucho las molestias ocasionadas, pero si miran a su izquierda podrán apreciar los relámpagos que tenemos encima. Por su seguridad y por la de toda mi tripulación no me queda otra opción.

¡Valencia! ¡Eso es a más 300km de casa! Todos los pasajeros resoplan pero ninguno está enfadado. Entendemos que el inconveniente se debe a causas meteorológicas y que nuestro comandante no puede hacer nada. Al aterrizar en Valencia, el comandante se vuelve a poner en contacto con nosotros para avisarnos que está haciendo todo lo posible para que podamos volver en avión a Barcelona y así evitar tener que ir en autocar. Menos mal, pienso, porque si vamos en autocar, llegaremos a casa a las 8 de la mañana.

Al rato, vuelve a ponerse en contacto con nosotros y nos informa que la tormenta ha cesado, que ha pedido que repongan el avión de gasolina y que en cuanto tengamos pista, volvemos a casa. El aeropuerto de Valencia se encuentra repleto de aviones que debían haber aterrizado en Barcelona, con lo que somos conscientes que tenemos para rato. Mientras tanto, toda la tripulación, que había acabado su jornada laboral y podían marcharse, deciden quedarse con nosotros y terminar su servicio. Nos ofrecen agua, nos dejan tener los móviles encendidos, dejan las puertas del avión abiertas para que no nos agobiemos y nos ponen el aire acondicionado a una temperatura agradable.

Pasan dos horas hasta que por fin nuestro avión despeja de tierras valencianas para volver a casa. Aterrizamos a las 4,30h de la mañana. Cuatro horas y media de retraso. Y yo, lejos de enfadarme, me sorprendo con la actitud de nuestro comandante. Un profesional que fue capaz de llevar una situación de crisis con liderazgo, amabilidad y empatía. Otros aviones se quedaron en Valencia y sus pasajeros tuvieron que volver por carretera porque algunos perdieron los nervios y se salieron de avión. Nuestro comandante no dejó que eso pasara. Fue amable y se puso en nuestro lugar. Nos agradeció nuestra paciencia y nos pidió disculpas por enésima vez. Y con esa actitud consiguió tres cosas: que su tripulación se quedarán con él, que ningún pasajero perdiera los nervios y, lo más importante, traer su avión de vuelta a casa. Y es que está claro que con una buena actitud se consiguen muchas más cosas en la vida. Y solo por eso, por hacer las cosas bien, el comandante se llevó el aplauso de todo el avión.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s