Temores de medianoche

Me despierto sobresaltada sin saber dónde estoy. Giro levemente mi cuerpo para alcanzar el reloj que reposa en la mesita de noche mientras voy recordando poco a poco que estoy en casa. Es medianoche. Tengo sed. Me levanto torpemente y me voy directa a la cocina. Como soy cobarde de nacimiento, tengo que ir encendiendo las luces por donde paso. A veces intento convencerme a mí misma que el vivir sola en una casa de tres plantas le puede dar miedo a cualquiera. Oigo ladrar a Lucy. Ahí fuera llueve. Ahora lo recuerdo.

El trueno de hace dos minutos es el que nos ha puesto a las dos en alerta. Antes de preparame el vaso de agua, intento calmarla. Me mira desesperada sin parar de ladrar. Su mirada es distinta. Pongo en práctica los trucos que aprendí en aquel programa de televisión, para hacer que se calle. Cuando lo consigo, me preparo un vaso de agua con hielo. Noto enseguida el frescor del agua pasar por mi garganta hasta caer de golpe en mi estómago vacío.

Temores de medianocheAlgo va mal. Lucy vuelve estar en alerta. Oigo un ruido que hace que se me ponga la piel de gallina. Mi instinto de protección hace que abra sin pensar el cajón de los cuchillos. Pienso rápidamente cuál escoger y me decanto por el más grande. Sólo por si acaso. No pienso utilizarlo, pero me hace sentir más protegida. Lucy ha desaparecido. Ha salido disparada de la cocina mientras yo elegía mi arma blanca. Me armo de valor y salgo yo también de la cocina. La luz tenue del pasillo me ilumina el camino para volver a la segunda planta donde está mi habitación. Ya no oigo a Lucy. Debe haberse dado cuenta que no pasa nada. Empiezo a subir las escaleras cuando me fijo. El suelo está lleno de barro. Hay huellas. No son mías ni tampoco de mi perra. Son huellas grandes y profundas, como las de un hombre alto y fuerte. Vuelvo a ponerme en alerta. Busco con la mirada a Lucy pero no la encuentro. Me encuentro con el reflejo de mí misma en el espejo de la entrada.  Mi pantalón de algodón blanco con topos de colores y mi camiseta de tirantes azul marino me confirman que ningún violador se sentiría atraído por mí con estas pintas. Me deshago la cola de caballo que llevo y dejo caer mi rubia y ondulada melena por la espalda. Una vez oí que los violadores se sienten más atraídos por chicas con coleta porque así tienen por dónde agarrarlas. Mejor no ponérselo fácil.

Subo lentamente con mis pies descalzos para hacer el mínimo ruido posible. Cuando llego a la planta de arriba veo moverse una sombra que proviene de mi habitación. Confirmado. Lucy y yo no estamos solas en esta casa. Quiero llamar a la policía pero no puedo. Mi móvil sigue en mi mesita de noche y no tengo teléfono fijo. La sombra se percata de Lucy, que vuelve a ladrar y se agacha hacia ella. No puedo huir despavorida y dejar a mi perra ahí sola con ese intruso. El instinto de protección hacia ella hace que entre en mi habitación sin pensármelo dos veces. El dueño de una espalda desnuda intenta hacer callar los ladridos de mi perra. La adrenalina sube por todo mi cuerpo. Todo pasa muy rápido. De pronto, me descubro clavándole el cuchillo por la espalda al intruso. Se levanta sobresaltado invadido por un grito estremecedor. Intenta quitarse el cuchillo con sus brazos pero su poca flexibilidad no se lo permite. Cae al suelo y deja de respirar. Aparto a Lucy de él, mientras no para de ladrar y por fin le miro la cara. Entonces grito. Mi marido, que lleva cinco meses trabajando en el extranjero, ha vuelto a casa por sorpresa. Y ahora yace muerto en nuestra habitación. Lloro desesperadamente. Lloro tan y tan fuerte que por fin despierto. Es medianoche y ahí fuera llueve. Vuelvo a estar sola en casa. Lucy duerme plácidamente a los pies de mi cama. Mi marido sigue en el extranjero. Y sigue vivo. Suspiro aliviada.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s